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Monseñor Oscar Sarlinga

Se presentó la Comisión Nacional de Justicia y Paz en la Diócesis Zárate-Campana

Fuente: La Autentica Defensa
http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=79409

Mons. Casaretto, Mons. Sarlinga y el Ctdor Castelluci
Integrantes de la comisión diocesana de Justicia y Paz y publico en general que participó de la presentación.
En las instalaciones del salón auditorio del Obispado, se presentó anoche de manera institucional la Comisión Nacional de Justicia y Paz, en un acto que contó con la presencia del Obispo de la Diócesis Zárate - Campana, Monseñor Oscar Sarlinga, y el presidente de la comisión de Pastoral Social, Monseñor Jorge Casaretto.

Francisco Castellucci, uno de los integrantes de la comisión nacional de "Justicia y Paz", fue el encargado de presentar el trabajo y los objetivos de este organismo de la Conferencia Episcopal Argentina de la Iglesia Católica que trabaja buscando contribuir a la "unidad nacional en el marco del diálogo".

Conformado por 17 miembros, esta comisión es la única del Episcopado que no está compuesta enteramente por Obispos. No obstante cuenta con el Obispo de San Isidro, Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Mons. Jorge Casaretto como su asesor y guía.

Junto y articulándose con Pastoral Social, Deplai y Cáritas, la CNJP participa del objetivo de la Iglesia de "generar acciones que ayuden a mejorar la calidad de la sociedad argentina sobre problemáticas de ciudadanía que puedan afecta su desarrollo y acceso a una vida digna".

Justicia y Paz lleva a discusión cuestiones que afectan a los cimientos mismos de la estructura social y se ubica ante el mediano y largo plazo, con miras al Bicentenario (2010-2016)

El trabajo con representantes de otras religiones y asociaciones no gubernamentales, así como organizaciones de los diferentes sectores de la sociedad, ocupa un lugar esencial dentro de la Comisión, por estar también ellos comprometidos en la sociedad argentina.

En el orden de la Diócesis Zárate-Campana, el asesor doctrinal es Monseñor Sarlinga, mientras que la comisión está presidida por el licenciado Jorge Gulin, acompañado por Nilda Carboni, Javier Buscasa y Maria Primavera, entre otros integrantes.

Entre los principales temas de los que se ocupa la CNJP se encuentran la desnutrición infantil y materna, la inclusión de los adultos mayores, y la educación y pobreza.

Luego de la bienvenida brindada por monseñor Sarlinga, fue el obispo sanisidrense, quien habló sobre el proyecto "De habitantes a ciudadanos: Construir un país que nos incluya a todos: Un desafío para la Argentina del Bicentenario (2010-2016)".

La exclusión social es la problemática central que remarca el proyecto, en el que se proponen diferentes alternativas para avanzar desde distintos sectores de la sociedad, hacía una mayor inclusión.

En la diócesis de Zárate-Campana hay un compromiso de las jóvenes tras participar de “la Partida”

Luján (Buenos Aires), 19 Nov. 10 (AICA)

Movimiento de Partida de Zárate-Campana

Casi 50 adolescentes y jóvenes de la diócesis de Zárate-Campana participaron del 11 al 14 de noviembre en la casa de retiros Villa Marista, de Luján, de la XXXVIII Partida de Mujeres del Movimiento de Partida, que contó con la presencia de los asesores eclesiásticos, presbíteros Mauricio Aracena y Fernando Fusari.

El objetivo de este retiro para jóvenes de entre 15 y 18 años, explican los organizadores, “no es sólo que exista un lugar para compartir inquietudes, dudas y seguridades, sino también concientizarse de las cosas negativas que ocurren alrededor y comprometerse a modificarlas”.

Algunas de las participantes ya tenían actividades en sus parroquias, mientras que otras no habían tenido, según dijeron, una experiencia de fe tan fuerte. Sin embargo, la mayoría manifestó que estos días pudieron tener “un encuentro consigo mismas y con Cristo” y se comprometieron a cambiar sus ambientes de estudio o familia.

El Movimiento de Partida fue fundado en 1976 en la diócesis de San Isidro y hoy está presente en 11 diócesis del país, además de llegar hace dos años a la ciudad de Oslo, Noruega. En Zárate-Campana está presente desde hace más de 31 años y anualmente organiza una Partida de mujeres y otra para varones. Además de dos retiros mixtos: La Prepartida de principios de año y la Comunidad de Vida (CodeVi) a fin de año.

El próximo CodeVI será los días 26 y 27 de diciembre en la Villa Marista, para jóvenes de uno y otro sexo mayores de 15 años.

Informes: www.partidazc.com.ar.+

LAS CONFIRMACIONES QUE SE CELEBRARON EN LA DIÓCESIS

CONFIRMACIONES EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
DESDE SEPTIEMBRE HASTA FINES DE OCTUBRE

Confirmaciones en Maquinista Savio

Confirmaciones en Maquinista Savio Momento crismación

Confirmaciones de alumnos del Colegio Santa María en Belén de Escobar

Confirmaciones en Santiago del Baradero

Confirmados del Col. San José de la ciudad de Baradero


MES DE SEPTIEMBRE

Viernes 10 de septiembre, en San Juan Bautista, de Matheu (Escobar), turno de 18 y de 19.30. Confirmó Mons. Edgardo Galuppo.

Sábado 11 de septiembre, en la Inmaculada Concepción, de Maquinista Savio, a las 10: Confirmó el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga.

Domingo 12 de septiembre en la parroquia de la Beata Teresa de Calcuta (Zárate), a las 10: Confirmó Mons. Edgardo Galuppo.

Sábado 18 de septiembre, en Santa Rosa de Lima (Manuel Alberti, Pilar), turnos de 15.30 y 17. Confirmó Mons. Tomás Llorente Martínez.


 

MES DE OCTUBRE

Viernes 1ro. de octubre, en Nuestra Señora del Pilar (Pilar). Confirmó Mons. Tomás Llorente Martínez.

Viernes 1ro. de octubre, en parroquia de Nuestra Señora de Luján y San José Obrero (Zelaya, Pilar), a las 19.30. Confirmó Mons. Santiago Herrera.

Domingo 3 de octubre, en parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de Campana. Confirmó Mons. Santiago Herrera, a alumnos del colegio “San Aníbal María di Francia”.

Viernes 8 de ocrubre, en parroquia de Nuestra Señora de Luján y San José Obrero, de Zelaya (Pilar). Confirmó el P. Ariel Penín, cura párroco.

Sábado 9 de octubre, en parroquia de Santiago Apóstol, de Baradero. Confirmó Mons. Marcelo Monteagudo.

Viernes 15 de octubre, en la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, turnos a las 17 y a las 19. Confirmó el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga, a alumnos del colegio “Santa María” de Belén de Escobar.

Sábado 16 de octubre, en Santiago Apóstol, de Baradero, a las 19. Confirmó Mons. Edgardo Galuppo.

Sábado 23 de octubre, en Santiago Apóstol, de Baradero, a las 16. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, a alumnos del colegio “San José”.

Viernes 29 de octubre, en San José Obrero (Zárate) en parroquia confiada a los PP Salesianos, a las 19. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga.

Sábado 30 de octubre, en Nuestra Señora del Pilar (Pilar) a las 11. Confirmó el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga.

Sábado 30 de octubre, en parroquia de Nuestra Señora de Luján (Zárate), a las 19. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga.

Domingo 31 de octubre, en parroquia de San Antonio de Padua (De Ing. Maschwitz, Escobar), a las 10. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga.

Domingo 31 de octubre, en parroquia de San Patricio, de San Antonio de Areco, a las 17. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga.

LA CONFIRMACIÓN EN EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA

(SEGUNDA PARTE: LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANO)

(SEGUNDA SECCIÓN: LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA)

CAPÍTULO PRIMERO: LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

ARTÍCULO 2: EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

1285 Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los “sacramentos de la iniciación cristiana”, cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal (cf OCf, Praenotanda 1). En efecto, a los bautizados “el sacramento de la confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma se comprometen mucho más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras” (LG 11; cf OCf, Praenotanda 2):

I.- La Confirmación en la economía de la salvación

1286 En el Antiguo Testamento, los profetas anunciaron que el Espíritu del Señor reposaría sobre el Mesías esperado (cf. Is 11,2) para realizar su misión salvífica (cf Lc 4,16-22; Is 61,1). El descenso del Espíritu Santo sobre Jesús en su Bautismo por Juan fue el signo de que él era el que debía venir, el Mesías, el Hijo de Dios (Mt 3,13-17; Jn 1,33- 34). Habiendo sido concedido por obra del Espíritu Santo, toda su vida y toda su misión se realizan en una comunión total con el Espíritu Santo que el Padre le da “sin medida” (Jn 3,34).

1287 Ahora bien, esta plenitud del Espíritu no debía permanecer únicamente en el Mesías, sino que debía ser comunicada a todo el pueblo mesiánico (cf Ez 36,25-27; Jl 3,1-2). En repetidas ocasiones Cristo prometió esta efusión del Espíritu (cf Lc 12,12; Jn 3,5-8; 7,37-39; 16,7-15; Hch 1,8), promesa que realizó primero el día de Pascua (Jn 20,22) y luego, de manera más manifiesta el día de Pentecostés (cf Hch 2,1-4). Llenos del Espíritu Santo, los Apóstoles comienzan a proclamar “las maravillas de Dios” (Hch 2,11) y Pedro declara que esta efusión del Espíritu es el signo de los tiempos mesiánicos (cf Hch 2, 17-18). Los que creyeron en la predicación apostólica y se hicieron bautizar, recibieron a su vez el don del Espíritu Santo (cf Hch 2,38).

1288 “Desde aquel tiempo, los Apóstoles, en cumplimiento de la voluntad de Cristo, comunicaban a los neófitos, mediante la imposición de las manos, el don del Espíritu Santo, destinado a completar la gracia del Bautismo (cf Hch 8,15-17; 19,5-6). Esto explica por qué en la Carta a los Hebreos se recuerda, entre los primeros elementos de la formación cristiana, la doctrina del bautismo y de la la imposición de las manos (cf Hb 6,2). Es esta imposición de las manos la ha sido con toda razón considerada por la tradición católica como el primitivo origen del sacramento de la Confirmación, el cual perpetúa, en cierto modo, en la Iglesia, la gracia de Pentecostés” (Pablo VI, const. apost. “Divinae consortium naturae”).

1289 Muy pronto, para mejor significar el don del Espíritu Santo, se añadió a la imposición de las manos una unción con óleo perfumado (crisma). Esta unción ilustra el nombre de “cristiano” que significa “ungido” y que tiene su origen en el nombre de Cristo, al que “Dios ungió con el Espíritu Santo” (Hch 10,38). Y este rito de la unción existe hasta nuestros días tanto en Oriente como en Occidente. Por eso en Oriente, se llama a este sacramento crismación, unción con el crisma, o myron, que significa “crisma”. En Occidente el nombre de Confirmación sugiere que este sacramento al mismo tiempo confirma el Bautismo y robustece la gracia bautismal.

Dos tradiciones: Oriente y Occidente

1290 En los primeros siglos la Confirmación constituye generalmente una única celebración con el Bautismo, y forma con éste, según la expresión de S. Cipriano, un “sacramento doble. Entre otras razones, la multiplicación de los bautismos de niños, durante todo el tiempo del año, y la multiplicación de las parroquias (rurales), que agrandaron las diócesis, ya no permite la presencia del obispo en todas las celebraciones bautismales. En Occidente, por el deseo de reservar al obispo el acto de conferir la plenitud al Bautismo, se establece la separación temporal de ambos sacramentos. El Oriente ha conservado unidos los dos sacramentos, de modo que la Confirmación es dada por el presbítero que bautiza. Este, sin embargo, sólo puede hacerlo con el “myron” consagrado por un obispo (cf CCEO, can. 695,1; 696,1).

1291 Una costumbre de la Iglesia de Roma facilitó el desarrollo de la práctica occidental; había una doble unción con el santo crisma después del Bautismo: realizada ya una por el presbítero al neófito al salir del baño bautismal, es completada por una segunda unción hecha por el obispo en la frente de cada uno de los recién bautizados (véase S. Hipólito de Roma, Trad. Ap. 21). La primera unción con el santo crisma, la que daba el sacerdote, quedó unida al rito bautismal; significa la participación del bautizado en las funciones profética, sacerdotal y real de Cristo. Si el Bautismo es conferido a un adulto, sólo hay una unción postbautismal: la de la Confirmación.

1292 La práctica de las Iglesias de Oriente destaca más la unidad de la iniciación cristiana. La de la Iglesia latina expresa más netamente la comunión del nuevo cristiano con su obispo, garante y servidor de la unidad de su Iglesia, de su catolicidad y su apostolicidad, y por ello, el vínculo con los orígenes apostólicos de la Iglesia de Cristo.

II.- Los signos y el rito de la Confirmación

1293 En el rito de este sacramento conviene considerar el signo de la unción y lo que la unción designa e imprime: el sello espiritual.

La unción, en el simbolismo bíblico y antiguo, posee numerosas significaciones: el aceite es signo de abundancia (cf Dt 11,14, etc.) y de alegría (cf Sal 23,5; 104,15); purifica (unción antes y después del baño) y da agilidad (la unción de los atletas y de los luchadores); es signo de curación, pues suaviza las contusiones y las heridas (cf Is 1,6; Lc 10,34) y el ungido irradia belleza, santidad y fuerza.

1294 Todas estas significaciones de la unción con aceite se encuentran en la vida sacramental. La unción antes del Bautismo con el óleo de los catecúmenos significa purificación y fortaleza; la unción de los enfermos expresa curación y el consuelo. La unción del santo crisma después del Bautismo, en la Confirmación y en la Ordenación, es el signo de una consagración. Por la Confirmación, los cristianos, es decir, los que son ungidos, participan más plenamente en la misión de Jesucristo y en la plenitud del Espíritu Santo que éste posee, a fin de que toda su vida desprenda “el buen olor de Cristo” (cf 2 Co 2,15).

1295 Por medio de esta unción, el confirmando recibe “la marca”, el sello del Espíritu Santo. El sello es el símbolo de la persona (cf Gn 38,18; Ct 8,9), signo de su autoridad (cf Gn 41,42), de su propiedad sobre un objeto (cf. Dt 32,34) -por eso se marcaba a los soldados con el sello de su jefe y a los esclavos con el de su señor-; autentifica un acto jurídico (cf 1 R 21,8) o un documento (cf Jr 32,10) y lo hace, si es preciso, secreto (cf Is 29,11).

1296 Cristo mismo se declara marcado con el sello de su Padre (cf Jn 6,27). El cristiano también está marcado con un sello: “Y es Dios el que nos conforta juntamente con vosotros en Cristo y el que nos ungió, y el que nos marcó con su sello y nos dio en arras el Espíritu en nuestros corazones” (2 Co 1,22; cf Ef 1,13; 4,30). Este sello del Espíritu Santo, marca la pertenencia total a Cristo, la puesta a su servicio para siempre, pero indica también la promesa de la protección divina en la gran prueba escatológica (cf Ap 7,2-3; 9,4; Ez 9,4-6).

La celebración de la Confirmación

1297 Un momento importante que precede a la celebración de la Confirmación, pero que, en cierta manera forma parte de ella, es la consagración del santo crisma. Es el obispo quien, el Jueves Santo, en el transcurso de la Misa crismal, consagra el santo crisma para toda su Diócesis. En las Iglesias de Oriente, esta consagración está reservada al Patriarca:

La liturgia de Antioquía expresa así la epíclesis de la consagración del santo crisma (myron): ” (Padre…envía tu Espíritu Santo) sobre nosotros y sobre este aceite que está delante de nosotros y conságralo, de modo que sea para todos los que sean ungidos y marcados con él, myron santo, myron sacerdotal, myron real, unción de alegría, vestidura de la luz, manto de salvación, don espiritual, santificación de las almas y de los cuerpos, dicha imperecedera, sello indeleble, escudo de la fe y casco terrible contra todas las obras del Adversario”.

1298 Cuando la Confirmación se celebra separadamente del Bautismo, como es el caso en el rito romano, la liturgia del sacramento comienza con la renovación de las promesas del Bautismo y la profesión de fe de los confirmandos. Así aparece claramente que la Confirmación constituye una prolongación del Bautismo (cf SC 71). Cuando es bautizado un adulto, recibe inmediatamente la Confirmación y participa en la Eucaristía (cf CIC can.866).

1299 En el rito romano, el obispo extiende las manos sobre todos los confirmandos, gesto que, desde el tiempo de los apóstoles, es el signo del don del Espíritu. Y el obispo invoca así la efusión del Espíritu:

Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que regeneraste, por el agua y el Espíritu Santo, a estos siervos tuyos y los libraste del pecado: escucha nuestra oración y envía sobre ellos el Espíritu Santo Paráclito; llénalos de espíritu de sabiduría y de inteligencia, de espíritu de consejo y de fortaleza, de espíritu de ciencia y de piedad; y cólmalos del espíritu de tu santo temor. Por Jesucristo nuestro Señor.

1300 Sigue el rito esencial del sacramento. En el rito latino, “el sacramento de la confirmación es conferido por la unción del santo crisma en la frente, hecha imponiendo la mano, y con estas palabras: “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo” (Paulus VI, Const. Ap. Divinae consortium naturae). En las Iglesias orientales, la unción del myron se hace después de una oración de epíclesis, sobre las partes más significativas del cuerpo: la frente, los ojos, la nariz, los oídos, los labios, el pecho, la espalda, las manos y los pies, y cada unción va acompañada de la fórmula: “Sfragi~ dwrea~ Pneumto~ æAgiou” (“Rituale per le Chiese orientali di rito bizantino in lingua greca, I -LEV 1954), p. 36″. (“Signaculum doni Spiritus Sancti” – “Sello del don que es el Espíritu Santo”).

1301 El beso de paz con el que concluye el rito del sacramento significa y manifiesta la comunión eclesial con el obispo y con todos los fieles (cf S. Hipólito, Trad. ap. 21).

III.- Los efectos de la Confirmación

1302 De la celebración se deduce que el efecto del sacramento es la efusión especial del Espíritu Santo, como fue concedida en otro tiempo a los Apóstoles el día de Pentecostés.

1303 Por este hecho, la Confirmación confiere crecimiento y profundidad a la gracia bautismal:

– nos introduce más profundamente en la filiación divina que nos hace decir “Abbá, Padre” (Rm 8,15).;

– nos une más firmemente a Cristo;

– aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo;

– hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia (cf LG 11);

– nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no sentir jamás vergüenza de la cruz (cf DS 1319; LG 11,12):

Recuerda, pues, que has recibido el signo espiritual, el Espíritu de sabiduría e inteligencia, el Espíritu de consejo y de fortaleza, el Espíritu de conocimiento y de piedad, el Espíritu de temor santo, y guarda lo que has recibido. Dios Padre te ha marcado con su signo, Cristo Señor te ha confirmado y ha puesto en tu corazón la prenda del Espíritu (S. Ambrosio, Myst. 7,42).

1304 La Confirmación, como el Bautismo del que es la plenitud, sólo se da una vez. La Confirmación, en efecto, imprime en el alma una marca espiritual indeleble, el “carácter” (cf DS 1609), que es el signo de que Jesucristo ha marcado al cristiano con el sello de su Espíritu revistiéndolo de la fuerza de lo alto para que sea su testigo (cf Lc 24,48-49).

1305 El “carácter” perfecciona el sacerdocio común de los fieles, recibido en el Bautismo, y “el confirmado recibe el poder de confesar la fe de Cristo públicamente, y como en virtud de un cargo (quasi ex officio)” (S. Tomás de A., s.th. 3, 72,5, ad 2).

IV.- Quién puede recibir este sacramento

1306 Todo bautizado, aún no confirmado, puede y debe recibir el sacramento de la Confirmación (cf CIC can. 889, 1). Puesto que Bautismo, Confirmación y Eucaristía forman una unidad, de ahí se sigue que “los fieles tienen la obligación de recibir este sacramento en tiempo oportuno” (CIC, can. 890), porque sin la Confirmación y la Eucaristía el sacramento del Bautismo es ciertamente válido y eficaz, pero la iniciación cristiana queda incompleta.

1307 La costumbre latina, desde hace siglos, indica “la edad del uso de razón”, como punto de referencia para recibir la Confirmación. Sin embargo, en peligro de muerte, se debe confirmar a los niños incluso s i no han alcanzado todavía la edad del uso de razón (cf CIC can. 891; 893,3).

1308 Si a veces se habla de la Confirmación como del “sacramento de la madurez cristiana”, es preciso, sin embargo, no confundir la edad adulta de la fe con la edad adulta del crecimiento natural, ni olvidar que la gracia bautismal es una gracia de elección gratuita e inmerecida que no necesita una “ratificación” para hacerse efectiva. Santo Tomás lo recuerda:

La edad del cuerpo no constituye un prejuicio para el alma. Así, incluso en la infancia, el hombre puede recibir la perfección de la edad espiritual de que habla la Sabiduría (4,8): `la vejez honorable no es la que dan los muchos días, no se mide por el número de los años’. Así numerosos niños, gracias a la fuerza del Espíritu Santo que habían recibido, lucharon valientemente y hasta la sangre por Cristo (s.th. 3, 72,8,ad 2).

1309 La preparación para la Confirmación debe tener como meta conducir al cristiano a una unión más íntima con Cristo, a una familiaridad más viva con el Espíritu Santo, su acción, sus dones y sus llamadas, a fin de poder asumir mejor las responsabilidades apostólicas de la vida cristiana. Por ello, la catequesis de la Confirmación se esforzará por suscitar el sentido de la pertenencia a la Iglesia de Jesucristo, tanto a la Iglesia universal como a la comunidad parroquial. Esta última tiene una resp onsabilidad particular en la preparación de los confirmandos (cf OCf, Praenotanda 3).

1310 Para recibir la Confirmación es preciso hallarse en estado de gracia. Conviene recurrir al sacramento de la Penitencia para ser purificado en atención al don del Espíritu Santo. Hay que prepararse con una oración más intensa para recibir con docilidad y disponibilidad la fuerza y las gracias del Espíritu Santo (cf Hch 1,14).

1311 Para la Confirmación, como para el Bautismo, conviene que los candidatos busquen la ayuda espiritual de un padrino o de una madrina. Conviene que sea el mismo que para el Bautismo a fin de subrayar la unidad entre los dos sacramentos (cf OCf, Praenotanda 5.6; CIC can. 893, 1.2).

V.- El ministro de la Confirmación

1312 El ministro originario de la Confirmación es el obispo (LG 26).

En Oriente es ordinariamente el presbítero que bautiza quien da también inmediatamente la Confirmación en una sola celebración. Sin embargo, lo hace con el santo crisma consagrado por el patriarca o el obispo, lo cual expresa la unidad apostólica de la Iglesia cuyos vínculos son reforzados por el sacramento de la Confirmación. En la Iglesia latina se aplica la misma disciplina en los bautismos de adultos y cuando es admitido a la plena comunión con la Iglesia un bautizado de otra comunidad cristiana que no ha recibido válidamente el sacramento de la Confirmación (cf CIC can 883,2).

1313 En el rito latino, el ministro ordinario de la Conformación es el obispo (CIC can. 882). Aunque el obispo puede, en caso de necesidad, conceder a presbíteros la facultad de administrar el sacramento de la Confirmación (CIC can. 884,2), conviene que lo confiera él mismo, sin olvidar que por esta razón la celebración de la Confirmación fue temporalmente separada del Bautismo. Los obispos son los sucesores de los apóstoles y han recibido la plenitud del sacramento del orden. Por esta razón, la administración de este sacramento por ellos mismos pone de relieve que la Confirmación tiene como efecto unir a los que la reciben más estrechamente a la Iglesia, a sus orígenes apostólicos y a su misión de dar testimonio de Cristo.

1314 Si un cristiano está en peligro de muerte, cualquier presbítero puede darle la Confirmación (cf CIC can. 883,3). En efecto, la Iglesia quiere que ninguno de sus hijos, incluso en la más tierna edad, salga de este mundo sin haber sido perfeccionado por el Espíritu Santo con el don de la plenitud de Cristo.

Resumen

1315 “Al enterarse los apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaría había aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo; pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo” (Hch 8,14-17).

1316 La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para enraizarnos más profundamente en la filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo, hacer más sólido nuestro vínculo con la Iglesia, asociarnos todavía más a su misión y ayudarnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra acompañada de las obras.

1317 La Confirmación, como el Bautismo, imprime en el alma del cristiano un signo espiritual o carácter indeleble; por eso este sacramento sólo se puede recibir una vez en la vida.

1318 En Oriente, este sacramento es administrado inmediatamente después del Bautismo y es seguido de la participación en la Eucaristía, tradición que pone de relieve la unidad de los tres sacramentos de la iniciación cristiana. En la Iglesia latina se administra este sacramento cuando se ha alcanzado el uso de razón, y su celebración se reserva ordinariamente al obispo, significando así que este sacramento robustece el vínculo eclesial.

1319 El candidato a la Confirmación que ya ha alcanzado el uso de razón debe profesar la fe, estar en estado de gracia, tener la intención de recibir el sacramento y estar preparado para asumir su papel de discípulo y de testigo de Cristo, en la comunidad eclesial y en los asuntos temporales.

1320 El rito esencial de la Confirmación es la unción con el Santo Crisma en la frente del bautizado (y en Oriente, también en los otros órganos de los sentidos), con la imposición de la mano del ministro y las palabras: “Accipe signaculum doni Spiritus Sancti” (“Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”), en el rito romano; “Signaculum doni Spiritus Sancti” (“Sello del don del Espíritu Santo”), en el rito bizantino.

1324 Cuando la Confirmación se celebra separadamente del Bautismo, su conexión con el Bautismo se expresa entre otras cosas por la renovación de los compromisos bautismales. La celebración de la Confirmación dentro de la Eucaristía contribuye a subrayar la unidad de los sacramentos de la iniciación cristiana.

FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE PIEDAD ECUMENICA Y DE ORACIÓN POR EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

A un año de su fundación por parte de Mons. Oscar Sarlinga y la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso.
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EL OBISPO MONS. OSCAR SARLINGA INSISTIÓ EN LA IMPORTANCIA DE LOS GRUPOS DE PIEDAD ECUMÉNICA Y DE DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
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El organismo diocesano encargado específicamente de tal misión es la COMISIÓN DIOCESANA DE ECUMENISMO Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO, que preside el mismo Obispo y cuyo Moderador I es el Pbro. Dr. Nestor Villa. Los grupos de piedad ecuménica y de diálogo interreligioso se están extendiendo en distintas ciiudades de la diócesis.
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MONS. OSCAR SARLINGA HA AFIRMADO QUE EL ECUMENISMO ESPIRITUAL, EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO E INTERCULTURAL Y LA COLABORACIÓN INTERECUMÉNICA E INTERCULTURAL EN LOS ÁMBITOS DE LA CARIDAD SOCIAL SON UNA DE LAS PRIORIDADES DE LA PASTORAL DIOCESANA.
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A raíz del último ENDEDIO (Encuentro Nacional de Delegados de Ecumenismo y diálogo interreligioso) se le solicitó al enviado por la diócesis de Zárate-Campana, Pbro. Dr. Nestor Villa, un informe acerca del funcionamiento de los "Grupos de piedad ecuménica" y de diálogo interreligioso, que fueron promovidos en la diócesis de Zárate-Campana de resultas del pedido del Papa Benedicto XVI acerca del "ecumenismo espiritual".


El siguiente informe fue enviado por el Pbro. Dr. Nestor Villa a la comisión episcopal de Ecumenismo y Diálogo con el Judaísmo, el Islam y las otras religiones, de la CEA:


CENTROS DE PIEDAD ECUMENICA

Los mismos brotaron del consejo brindado por Monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana, en el seno de la Asamblea Ordinaria de 2009, la cual visitara unos momentos, suficientes para enderezar y encauzar el rumbo de la Asociación de Amigos de Santa Brígida de Suecia, asociación privada de fieles, luego de diversas dificultades las cuales detenían su crecimiento. Así, brotó del obispo, la concepción de orantes, particularmente o en grupo, con lazos jurídicos débiles, pero con un esquema de oración a semejanza que el Apostolado de la Oración que les conferirá una íntima y eficaz comunión espiritual. Solo debían comprometerse a rezar diariamente la oración propuesta cuyo texto contiene – como puede advertirse en anexo- todos los elementos de la UNIDAD. Exhortarlos también a participar anualmente de la fiesta de Santa Brígida de Suecia( Patrona del ecumenismo espiritual y del diálogo interreligioso en esta diócesis junto a la beata M.I.Hesselblad), y de la Peregrinación de Piedad Ecuménica a la Basílica de Luján el lunes previo a la Natividad del Señor. Su dependencia es directamente con el obispo a través de la delegación diocesana de ecumenismo y diálogo interreligioso. Un coordinador o celador relevará los datos de cada promitente y se lo comunicará al responsable diocesano.
MAYOLICA DEL MONOLITO EN HONOR DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA, ERIGIDO AL INGRESO DEL BARRIO "SANTA BRÍGIDA" DE LA LOCALIDAD DE MAQUINISTA SAVIO, DONDE ESTÁ UNO DE LOS GRUPOS DE ORACIÓN DE PIEDAD ECUMÉNICA DE LA DIÓCESIS.
(Santa Brígida de Suecia fue declarada por Mons. Sarlinga como Patrona del ecumenismo espiritual en la diócesis de Zárate-Campana)
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IMAGEN DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA EN LA IGLESIA CATEDRAL DE CAMPANA, Y PLACA MARMÓREA CONMEMORATIVA DE SU DECLARACIÓN COMO PATRONA DEL ECUMENISMO ESPIRITUAL EN LA DIÓCESIS.
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LA BIENAVENTURADA MADRE ELISABETH HESSELBLAD (BEATIFICADA POR S.S.JUAN PABLO II) DECLARADA POR EL YAD VASHEM "JUSTA ENTRE LAS NACIONES",DECLARADA POR MONS. OSCAR SARLINGA COMO "CO-PATRONA DEL ECUMENISMO ESPIRITUAL Y DEL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO" EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
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Primera Peregrinación de grupos de piedad ecuménica a Luján, el 21 de diciembre de 2009, siguiendo el pedido del Papa Benedicto XVI.
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Así fueron brotando los centros Santa Catalina de Vadstena (Pilar Centro), Nuestra Señora de Lourdes (Maquinista Savio-Barrio Santa Brígida), San Ricardo Reynolds (Campana), Santiago Apóstol (Baradero).


Habida cuenta de la escasez, casi ausencia de iglesias y comuniones eclesiales históricas, en nuestro territorio diocesano de Zárate-Campana, este medio promueve el amor y el deseo por la unidad de los cristianos según el mismo mandato del Señor Jesús, y despierta la inquietud del diálogo judeocristiano e interreligioso y la concordia en toda la familia humana. Estos centros habría que llamarlos "de piedad ecuménica" más de que de espiritualidad ecuménica como se popularizó en un primer momento.
El "florecimiento" de dichos centros radica en el cumplimiento de lo pedido por el Papa, la piedad ecuménica. Ahora bien, juntamente con ello, y pese a que no llevan también el título "y de diálogo interreligioso" (porque sería largo) son grupos que oran también por los frutos del diálogo interreligioso, en especial respecto del Judaísmo y el Islam, sin excluir a ningún otro, y que oran por el diálogo intercultural (expresión ésta también reciente del Papa Benedicto XVI, quien puso énfasis en que el diálogo interreligioso debe tener un componente fuerte de diálogo intercultural). Al mismo tiempo, dichos grupos buscan también proseguir su formación acerca del ecumenismo y diálogo interreligioso, participan de cursos de formación y prevalece gente de todas las clases sociales, clérigos y laicos, predominando, diríamos, de barrios humildes, personas que también tienen una actividad en la caridad social y en la promoción humana.... y que entre ellos no faltan jóvenes.


La ductilidad de los centros y el texto de la oración propuesta, la hacen adecuada para cualquier diócesis. Puede variarse la cura pastoral de quien los modere, obviamente el nombre del señor obispo en caso que se difunda por otras iglesias locales, etc. Por ello presentamos esta realización como subsidio para promover la base de todo apostolado, inclusive el ecuménico, que es la oración.


A MODO DE HISTORIA

Por primera vez en la historia de la diócesis de Zárate-Campana se realizó una peregrinación de «piedad ecuménica» a la Basílica de Luján, en el espíritu del «ecumenismo espiritual» que nos ha pedido el Santo Padre Benedicto XVI, Sucesor de Pedro. Los fieles laicos, y no pocos consagrados, procedentes de diversas regiones de la diócesis, y especialmente diversas asociaciones de fieles se congregaron piadosamente, fines de 2009, según el deseo del Santo Padre, para orar a la Virgen María por la unidad de la Iglesia y la concordia en toda la familia humana. De tal modo, haciendo «camino» con la Virgen, Pura y Limpia Concepción de Luján, la «Toda Hermosa», y siguiendo las huellas de Santa Brígida de Suecia, santa que destacó por su pasión por la mencionada unidad de la Iglesia, peregrinaron para adorar al Señor en la cercana Navidad, agradecer por el año 2009 y pedir por este año 2010 (que ya va promediando a sus fines) poniendo en los pies benditos de la Virgen las necesidades y la unidad de la Iglesia y la concordia social en nuestra patria, ya tan cercana al festejo Bicentenario.


Como hemos dicho, a modo de fuente de esta creciente pastoral se encuentra el encargo que el Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, había efectuado de modo específico a la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso acerca de la fundación y el fomento de «centros de piedad ecuménica» en distintos lugares de la diócesis, los cuales son una realidad naciente hoy, en las ciudades de Campana, Pilar y Baradero.


Cual antecedente fundacional, la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», radicada en la diócesis ha venido desde el año 2006 preparándose a la Navidad con una peregrinaciónen una recogida e íntima celebración en la cripta de la Basílica de Luján, en la capilla de la advocación mariana de Suecia, cuya imagen, la Inmaculada Concepción, talla de origen belga del siglo XV, está entronizada en Vadstena, primer monasterio fundado por Santa Brígida de Suecia, paradigma del «ecumenismo espiritual» a quien el Papa Juan Pablo II llamara «Profeta del III Milenio», y que en nuestra diócesis, desde el 8 de diciembre de 2007, junto a su discípula en el siglo XX, la beata madre Maria Isabel Hesselblad, ha sido declarada patrona de dicho ecumenismo espiritual.


Con la llamada en el corazón del pedido de Jesús: UT UNUM SINT, acompañado por la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida», con su director y moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo y diálogo interreligioso, el Pbro. Dr. Nestor Villa, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco de la iglesia catedral de Santa Florentina (y asesor diocesano de la Pastoral de Juventud), el Obispo presidió la Eucaristía para unos centenares de personas, quienes tuvieron que extenderse a lo largo de uno de los corredores laterales de la cripta, y relacionó en su homilía esta peregrinación “como un «eco» específico de la gran peregrinación del Pueblo de Dios de Zárate-Campana, que tuvo lugar en noviembre y en la que peregrinaron al Santuario 20.000 fieles desde todas las ciudades y lugares de la diócesis”.

En la misa de la primera peregrinación diocesana a Luján en ámbito ecuménico (y con espíritu de diálogo interreligioso) Mons. Sarlinga distinguió en primer lugar los «actos ecuménicos» (profundizando previamente sobre qué es el ecumenismo según el Decreto Unitatis redintegratio) del necesario y enriquecedor «diálogo interreligioso», y siguió con la explicación del «ecumenismo espiritual y la piedad ecuménica» según las enseñanzas de Benedicto XVI y las conferencias del Cardenal Kasper. Pidió luego Monseñor Sarlinga que el ecumenismo espiritual ayude a todos a tener «pasión» por la unidad de la Iglesia, citó al respecto la Constitución Lumen gentium, n. 8, del Concilio Vaticano II, y mencionó que la Iglesia de Cristo ha de ser siempre «Casa y Escuela de Comunión», de modo que ella sea “un recinto de paz y de amor, donde todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando”.


Destacó seguidamente la misión de comunión del Sucesor de Pedro, el Papa, y dijo también el Obispo en su homilía que la Casa de la Madre de Luján recibe cada año millares de peregrinos de nuestra diócesis, y que en ese 21 de diciembre, en vísperas de la Navidad, la «Virgen Hermosa» nos muestra un aspecto admirable de María, pues se trata también una «hermosa advocación», dado que desde los orígenes del cristianismo se ha llamado a la Virgen, la «toda hermosa». Por eso mismo –agregó- “las comunidades han de crecer en el espíritu de oración, para que se dé un florecimiento de la piedad ecuménica, que impulse también, comenzando por donde sea más prudente y conveniente, una acción mancomunada con dististintas confesiones y comunidades cristianas en bien de las virtudes sociales, los valores y la solidaridad, afianzados por un diálogo teológico serio y, sobre todo, por un corazón noble que tienda a la plena unión, profundizando en la Verdad, que es Cristo mismo”.

Mencionó el Obispo que la situación de la capilla sueca y escandinava (Capilla 34) de la cripta de la Basílica, y “su providencial vecindad frente a frente con la capilla greco-ortodoxa de Antioquia y otras advocaciones del Oriente Cristiano, llevan misteriosamente a comprender que la celebración de piedad ecuménica entraña un matiz de verdadera oración por la unidad y tiende puentes con las Iglesias del Oriente y las comuniones de la Reforma, en la común aspiración por esa ansiada unidad”.


En el itinerario de la procesión dentro de la vasta cripta, llegados a la capilla sueca la columna proveniente de Campana entonó el “Salve Regina” en honor de la Virgen y se preparó para la santa misa. Se realizó la lectura del profeta “He aquí que viene el Señor Todopoderoso: será llamado Emanuel, Dios-Con-Nosotros”(Cf. Is. 7,14; 8,10) en la antífona de la misa del día correspondiente a la novena de Navidad entonaron el “Angelus” como gratitud al Señor que se encarnó y nació de la Virgen María, que renace en nosotros por la Gracia y que vendrá a juzgar al mundo como Señor de la Historia.


El pasado año 2009, participaron de la peregrinación la Asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», la Legión de María («comitia» de las ciudades de Campana y Pilar), la Asociación de casitas de oración «Marana Tha» de Campana, la Asociación de docentes católicos de Campana, la Liga de madres de familia (comisión diocesana y comisión de Santa Florentina), la Asociación privada de fieles «Nuestra Señora de Lourdes» de Maquinista Savio y los diversos «Centros de piedad ecuménica» de Pilar y de Santiago del Baradero, entre los cuales se destacó la presencia de jóvenes.

Durante la animación litúrgica se escuchó las voces de la Comunità «Cenacolo», que destacó como canto a la Virgen un tema llamado “Estrella Polar”, pues llamamos a Jesús «el Lucero del alba» y a la Virgen María, la «Estrella del Mar», «pues nos lleva a Jesús a quien adoramos en el Pesebre de nuestro corazón», como se expresó en la guía de la misa.

Antes de terminar, el P. Néstor Villa agradeció al señor Obispo, ya que esa actividad piadosa, iniciada por un grupo de fieles en nombre propio, se había asumido con alcance diocesano, lo cual la hace patrimonio eclesial en plenitud. Agregó que como ya las entronizaciones que la Asociación hiciera desde 1998 a 2002, en esa cripta, las capillas sueca, inglesa y neerlandesa coadyuvaron y engrosaron otras muestras de peregrinar ecuménico, ahora se perfilaba una nítida vocación a difundirse en la diócesis a través de los grupos de piedad ecuménica en esta misa, tal como indican los 500 libretos recordatorios que se hicieran imprimir para la ocasión.


Al momento de concluir la eucaristía, Monseñor Galuppo dio lectura a la Bendición Papal para la ocasión, y el P. Néstor Villa algunas de las adhesiones de prominentes miembros de iglesias y comunidades cristianas. A modo de adhesión desde Francia, los “Amigos de Santa Brígida en Provenza” habían hecho llegar una lámina del crucifijo bizantino eslavo, con la Virgen de la Ternura en el superior lateral, y Santa Brígida y Santa Catalina de Suecia, que pintara un artista búlgaro para la Abadía de Vadstena (Suecia) cuya copia se encuentra en la “Chapelle Sainte Brigitte” de Provenza (Vidauban). Un joven artesano de “Comunità Cenacolo” lo dispuso y preparó en una cruz de madera de un metro de altura y se usó como cruz procesional en la ceremonia.

CERCA DE 10.000 PERSONAS EN LAS FESTIVIDADES PATRONALES DE PILAR, DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

Tomado de: http://www.obispadozaratecampana.org/

PILAR (DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA): Cerca de 10 mil personas participaron de la procesión, la misa de las Fiestas patronales y el posterior desfile en el día de Nuestra Señora del Pilar


Mons. Sarlinga en fiestas patronales de Pilar


 

Fiestas patronales de Pilar 2010

 

Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

 

Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

Con multitudinarias actividades que congregaron a alrededor de 10 mil personas en los alrededores de la Plaza 12 de Octubre se cerraron ayer las Fiestas Patronales 2010 en honor a Nuestra Señora del Pilar, en el día de las Fiestas Patronales de la ciudad y partido de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, diócesis de Zárate-Campana.

Un día después de que cerca de 50 mil vecinos presenciaran diversos espectáculos culturales y musicales en el escenario central montado en Rivadavia y Bolívar, el día 12, otra multitud se reunió en el casco histórico de la ciudad para participar de la procesión presidida por la imagen de la Virgen, de la santa misa celebrada por el Obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, y del ya tradicional desfile cívico militar.

La jornada festiva de ayer se inició a las 15.10 en el Monumento a los Bomberos Voluntarios ubicado en Tucumán y Chacabuco, donde numerosos fieles partieron en la procesión junto a la histórica e insigne imagen de Nuestra Señora del Pilar.

Entre cánticos, aplausos y oraciones, la columna de fieles recorrió los 500 metros que separan el punto de partida con la Parroquia, donde a partir de las 16 dio comienzo en un altar colocado en la acera, mirando hacia la plaza, la celebración litúrgica oficiada por el Obispo y concelebrada por los vicarios generales, Mons. Edgardo Galuppo y Mons. Tomás Llorente, por el cura párroco de la parroquia del Pilar Jorge Ritacco y por una veintena de sacerdotes, principalmente del Decanato “Pilar” de la diócesis. Asistieron dos diáconos permanentes.

Las canciones que acompañan cada uno de los momentos de la misa fueron interpretadas por el grupo juvenil que dotó a la liturgia de una dosis extra de entusiasmo y alegría, tanto más que diversos jóvenes universitarios habían misionado el centro de la ciudad días antes.

El desfile

Tras la misa, se concretaron los últimos aprestos para dar inicio al desfile cívico militar que coronaría los festejos. Luego de El intendente y sus colaboradores se trasladaron hacia el palco oficial montado sobre Rivadavia, frente al escenario principal de las Patronales, donde se colocaron también los concejales; el obispo; autoridades policiales y de distintas entidades intermedias; y el secretario de Turismo bonaerense, Ignacio Crotto, quien también se hizo presente en el acto central de las Patronales.

HOMILÍA DEL OBISPO

En su honilía, el Obispo recalcó que es tradicional en Pilar el celebrar con grandes festividades el 12 de octubre , día en que tienen lugar las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Pilar.

“En efecto -dijo-, ese día la comunidad de Pilar celebra la fiesta de su Santa Patrona, la Ssma. Virgen en su advocación de “Nuestra Señora del Pilar”, tal como es venerada la Madre de Dios en Zaragoza (España) en razón de la conocida tradición de la aparición de la Virgen al Apóstol Santiago (el Mayor) y a sus discípulos hacia el año 40. La presencia de esta advocación de la Ssma. Virgen en estas tierras, traída por los pobladores españoles, data del año 1729, cuando una vecina del primitivo pueblo ofreció para la exposición al culto público una imagen de la Virgen Del Pilar, en una capilla erigida, por entonces, en su propiedad”.

A continuación trazó una relación entre la Virgen del Piilar y el Apóstol Santiago en la evangelización del norte bonaerense. “Tal como lo señalara en la homilía del 25 de julio ppdo. -afrirmó- en “Santiago del Baradero” (fecha en la cual dicha ciudad cumplió 395 años) existe un eje espiritual entre la devoción a la Ssma. Virgen del Pilar y la veneración del Apóstol Santiago, habiendo sido toda esta zona norte de la Provincia de Buenos Aires profundamente influenciada por la corriente española, en su encuentro con los pueblos originarios. A partir de 1630 llega a estas tierras la imagen de la Pura y Limpia Concepción, llamada del Luján, por el hecho prodigioso de haber querido “quedarse” junto al río homónimo, como signo de su maternal protección sobre el pueblo argentino”. Les pido que tengamos en este año un especial recuerdo del Apóstol Santiago, en el Año Jacobeo, en el cual el Papa Benedicto XVI visita también Santiago de Compostela”.

Hizo luego Mons. Sarlinga referencia al templo parroquial, de espléndido estilo y de belleza singular, se ha beneficiado con una importante restauración en los últimos años, la cual prosigue en vistas a que quede enteramente restaurada; considerándolo un  verdadero patrimonio religioso y cultural para la región y para el país, destacando a la vez que desde esa “parroquia matriz” se desprendieron las actuales  diversas jurisdicciones parroquiales. La parroquia matriz, Nuestra Señora del Pilar, es la histórica y que conserva la venerable imagen de la Ssma. Virgen. Y también “Nuestra Señora de las Gracias” en el Barrrio “Peruzzotti”. Luego, en la ciudad de Presidente Derqui (partido de Pilar) la parroquia “San Antonio de Padua”. En Manuel Alberti (Pilar), la parroquia “Santa Rosa de Lima”. En Villa Rosa (Pilar) la homónima parroquia, “Santa Rosa de Lima”. Desde 2006 en adelante Mons. Dr. Oscar Sarlinga creó las parroquias de “San Luis Gonzaga” (de Manzanares-Fátima, Pilar), de “San Manuel Mártir” (de La Lonja, Pilar) y de “Nuestra Señora de Luján y San José Obrero” (en Zelaya, Pilar).

Al hacer referencia a la lectura del Apóstol San Pablo, acerca de vivir en paz y en armonía, dijo el Obispo que el Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la Jornada mundial de la paz (2008), se refirió precisamente de la familia humana como “comunidad de paz”. Afirmó: “Vale la pena considerar algunas ideas que ofrece este mensaje sumamente actual. Una familia vive en paz cuando todos sus miembros se ajustan a una norma común: esto es lo que impide el individualismo egoísta y lo que mantiene unidos a todos, favoreciendo su coexistencia armoniosa y la laboriosidad orgánica” (n. 11). Este principio, que vale para la familia, vale también para las sociedades y para la humanidad: Para lograr la paz trabajar a favor de la familia ¿Existen normas jurídicas para las relaciones entre las Naciones que componen la familia humana? Y si existen, ¿son eficaces? La respuesta es sí; las normas existen, pero para lograr que sean verdaderamente eficaces es preciso remontarse a la norma moral natural como base de la norma jurídica, de lo contrario ésta queda a merced de consensos frágiles y provisionales” (n. 12)” [1]

Dijo Mons. Sarlinga que se encontraba verdaderamente feliz en ver a la comunidad unida y con un propóstito de vivir en paz, con alegría y trabajo mancomunado. En nuestros tiempos, sin embargo, no dejan de verse sombras, aunque siempre pueden ser disipadas por la buena voluntad  y una acción decidida movida por el Amor. “En cuanto a los obstáculos a la construcción de la civilización del Amor, -mencionó- no podemos dejar de mencionar el preocupante auge, en nuestra sociedad de la violencia delincuencial; por ello son bienvenidas todas las acciones que las autoridades competentes puedan legítimamente realizar para proteger al que podemos llamar “el ciudadano-hermano”, nuestras familias, nuestros hijos, sí, sean hijos según la sangre o hijos según el Espíritu. Ya en el año 1978, el Papa Pablo VI, en su Mensaje para la XI Jornada mundial de la Paz, decía que este tipo de violencia por parte de privados, incluso aunque esté “(…) astutamente organizada en grupos clandestinos y facciosos, asume proporciones preocupantes (…) Se la podría definir delincuencia (…) Ella deriva de una decadencia de la conciencia moral, no educada ni asistida, penetrada con frecuencia por un pesimismo social, que ha apagado en el espíritu el gusto y el compromiso por la honestidad profesada por sí misma, así como ha apagado lo que hay de más hermoso (…) en el corazón humano, el amor, el verdadero, noble y fiel” amor[2]“.

A continuación destacó el Obispo el trabajo pastoral en la parroquia, la misión de los jóvenes, la preparación de la novena, con sus diversos temas homiléticos, la participación de las capillas y de los centros pastroales, y asimismo de los colegios católicos y la numerosísima feligresía, que expresan, dijo, “una gran esperanza para nosotros”, la esperanza que no defrauda, la que viene de Cristo, el Señor.

Notas:
[1] Benedicto XVI, Mensaje de Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Paz 2008: La familia, comunidad de paz
[2] Cf Pablo VI,  MESSAGGIO DEL SANTO PADRE PAOLO VI PER LA CELEBRAZIONE DELLA XI GIORNATA DELLA PACE, Ciudad del Vaticano, 1° de enero de 1978

Próximas Fiestas Patronales de Pilar

EN LA COMUNIÓN DIOCESANA, NOS UNIMOS A LA CIUDAD Y AL PARTIDO DE PILAR, QUE SE PREPARA PARA LAS CELEBRACIONES DEL 12 DE OCTUBRE

Tomado de: http://www.obispadozaratecampana.org/

Virgen del Pilar

Pilar, Iglesia Parroquia Nuestra Señora del Pilar

 
Virgen del Pilar Zaragoza

Santiago el Apóstol procesional imagen de Santiago del Baradero

 
La Ssma. Virgen aparece al Apóstol Santiago y a los discípulos

Aparición de Nuestra Señora del Pilar al Apóstol Santiago

Mosaico de la Virgen del Pilar

Fotografía de la iglesia matriz de Pilar en fase de restauración

El 12 de octubre tienen lugar las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Pilar.

En efecto, ese día la comunidad de Pilar celebra la fiesta de su Santa Patrona, la Ssma. Virgen en su advocación de “Nuestra Señora del Pilar”, tal como es venerada la Madre de Dios en Zaragoza (España) en razón de la conocida tradición de la aparición de la Virgen al Apóstol Santiago (el Mayor) y a sus discípulos hacia el año 40. La presencia de esta advocación de la Ssma. Virgen en estas tierras, traída por los pobladores españoles, data del año 1729, cuando una vecina del primitivo pueblo ofreció para la exposición al culto público una imagen de la Virgen Del Pilar, en una capilla erigida, por entonces, en su propiedad.

Tal como lo señalara nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga en su homilía del 25 de julio ppdo. en “Santiago del Baradero” (fecha en la cual dicha ciudad cumplió 395 años) existe un eje espiritual entre la devoción a la Ssma. Virgen del Pilar y la veneración del Apóstol Santiago, habiendo sido toda esta zona norte de la Provincia de Buenos Aires profundamente influenciada por la corriente española, en su encuentro con los pueblos originarios. A partir de 1630 llega a estas tierras la imagen de la Pura y Limpia Concepción, llamada del Luján, por el hecho prodigioso de haber querido “quedarse” junto al río homónimo, como signo de su maternal protección sobre el pueblo argentino”. Nos ha pedido nuestro Obispo que tengamos este año un especial recuerdo del Apóstol Santiago, en el Año Jacobeo, en el cual el Papa Benedicto XVI visita también Santiago de Compostela.

Con oportunidad de la fecha del 12 de octubre, juntamente con las celebraciones litúrgicas, entre las que se destaca la procesión con la imagen venerada (y por supuesto, la celebración de la Santa Misa, este año también presidida por el Sr. Obispo), es tradición asimismo que el Municipio organice un importante desfile cívico-militar del que participan todas las instituciones educativas, sociales y deportivas, además de centros tradicionalistas y escuelas de danzas nativas.

En cuanto al templo parroquial, de espléndido estilo y de belleza singular, se ha beneficiado con una importante restauración en los últimos años, la cual prosigue en vistas a que quede enteramente restaurada. Es un verdadero patrimonio religioso y cultural para la región y para el país.
Fueron los últimos curas párrocos de Nuestra Señora del Pilar el Pbro. Braschi y el Pbro. José Ramón de la Villa. El actual cura párroco, Pbro. Jorge Ritacco y su equipo pastoral, han preparado las celebraciones, y en lo que concierne a los actos en común, lo han hecho conforme a la costumbre lugareña del traslado de la imagen de la Virgen, procesionalmente, hasta colocarla en un lugar de preeminencia para los actos cívicos. Podrá verse en el banner de la parroquia de Pilar, en esta misma página web del Obispado, el programa de las festividades.
La ciudad de Pilar consta actualmente de diversas jurisdicciones parroquiales. La parroquia matriz, Nuestra Señora del Pilar, es la histórica y que conserva la venerable imagen de la Ssma. Virgen. Y también “Nuestra Señora de las Gracias” en el Barrrio “Peruzzotti”. Luego, en la ciudad de Presidente Derqui (partido de Pilar) la parroquia “San Antonio de Padua”. En Manuel Alberti (Pilar), la parroquia “Santa Rosa de Lima”. En Villa Rosa (Pilar) la homónima parroquia, “Santa Rosa de Lima”. Desde 2006 en adelante Mons. Dr. Oscar Sarlinga creó las parroquias de “San Luis Gonzaga” (de Manzanares-Fátima, Pilar), de “San Manuel Mártir” (de La Lonja, Pilar) y de “Nuestra Señora de Luján y San José Obrero” (en Zelaya, Pilar).

Un poco de historia:
Antes de la designación del primer Cabildo de la Villa de Luján en 1755, las tierras que hoy constituyen el Partido del Pilar, pertenecían administrativamente al Cabildo de Buenos Aires. El 23 de febrero de 1820 el Partido de Pilar fue sede del primer acuerdo institucional que proyecta a la Argentina como un país federal. Este acuerdo, rubricado en la primitiva capilla del Pilar, fue el famoso tratado de Pilar y significó el origen del federalismo nacional, razón por la cual se conoce al Partido como la "cuna del federalismo". De esta manera, se puso fin a la guerra entre las provincias de Entre Ríos y Santa Fe contra la de Buenos Aires. Posteriormente, en 1855, se constituye en Pilar la organización municipal cuando el vecindario elige por votación a su propio gobierno, el día 11 de abril. Las autoridades electas asumen sus funciones el 27 de enero de 1856. Formaban ese cuerpo: Fermín Gamboa, Silverio Besabé y Luis Ponce de León; fueron suplentes: José Luexes y Domingo Nazarre. Luego, el Municipio de Pilar es formalmente creado por Ley N° 442 sancionada el 24 de Octubre de 1864 y promulgada al día siguiente. El 25 de octubre de 1864, se produce la división de los partidos de la Provincia de Buenos Aires, quedando delimitado el Partido Del Pilar (Ley Provincial 422). En 1869 se realiza el Primer Censo Nacional, el partido Del Pilar contaba entonces con 3.708 habitantes, 1706 radicados en la ciudad cabecera. Su superficie era de 855 km2. Con el tendido de la red ferrovial a fines del siglo XIX, las vías y sus estaciones se constituyeron los estructurantes de los corredores y fueron delineando la implementación de los asentamientos poblacionales, actuando como ejes en la expansión y el crecimiento de las áreas urbanas y metropolitanas de Buenos Aires.
En el caso del Partido de Pilar, la primera línea de ferrocarril en pasar por el territorio fue la del Urquiza. A comienzos del siglo XX se multiplicaron los loteos alrededor de las estaciones, que luego se transformaron en los pueblos de hoy. El casco de Pilar se desarrolló siguiendo el eje plaza -estación. El crecimiento de estos pueblos dependió en gran medida de la suerte de los ferrocarriles. Así fue que los ubicados en torno a la línea Urquiza son los que menos se han completado, e incluso sufrieron despoblamiento. Tal es el caso, por ejemplo, de las localidades de Manzanares, Zelaya y Fátima. En el año 1934 el partido vuelve a cobrar un nuevo impulso con la pavimentación de la ruta 8. Este hecho, junto con la aparición de nuevos medios masivos de transporte, el crecimiento del parque automotor privado y la reformulación de la red de autopistas convirtieron al área metropolitana en lugar adecuado para el desarrollo residencial. Un hecho destacado en los 70’ es la instalación del primer Parque Industrial de la zona motivado por la mejora de la accesibilidad y la ley provincial que exige el traslado de las industrias a 60 Km. de la Capital. Tanto el Parque Industrial como el crecimiento del área de Pilar fueron impulsados a partir de la construcción del Acceso Norte en los años 60’. Esta vía rápida de comunicación con la Capital atrajo la radicación de casas-quintas de fin de semana. Luego, desde 1992, la nueva Panamericana, que posee una extensión de 19,30 Km. en el Partido, ha sido el motor del último desarrollo de Pilar.

Fecha importante:
23 de Febrero: Aniversario de la Firma del tratado del Pilar. El tratado Del Pilar fue un acuerdo de paz a través de cual se sentaron las bases de nuestro sistema federal de gobierno. Se firmó en la antigua capilla Del Pilar, el 23 de Febrero de 1820, fueron sus signatarios: Manuel de Sarratea (gobernador de Buenos Aires); Estanislao López (gobernador de Santa Fe) y Francisco Ramirez (gobernador de Entre Ríos).Todos los años, el 23 de Febrero se recuerda el histórico pacto con actos protocolares, conferencias y festivales artísticos.

Noticia sobre Nuestra Señora del Buen Ayre

Tomado de: http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=77310

 
por Pbro. Dr. Nestor Villa

Antes que nada, y como preliminar, estas líneas intentan ser un agradecimiento a nuestro señor obispo Monseñor Dr. Oscar Sarlinga, por su visión integradora de la riqueza de aspectos devocionales de las advocaciones marianas con los misterios fundamentales que sustentan dicha práctica, en efecto la revitalización de la peregrinación del Pueblo de Dios al Samntuario de Luján es una muestra, demostrativa por las decenas de miles de participantes en estos años de su gestión pastoral. Otro tanto de la devoción a Nuestra ra del Rosario y ahora :Nuestra Señora del Buen Ayre..y aquí me quiero detener para profundizar ese amor a la Madre de Dios en este título tan amado como olvidado, asociado indebidamente si se lo identifica con exclusividad a la urbe porteña, y a la entronización que ayer, sábado 4 de septiembre, realizara de la insigne escultura de Nuestra Señora del Buen Ayre en la Co-Catedral de la Natividad del Señor en Belén de Escobar.
 
Nuestra Señora de los Buenos Ayres que se encuentra en la Iglesia Cocatedral

1) Origen de la advocación. La llegada y arraigo de una imagen por mar en una caja de madera a las costas de Cerdeña y la encomienda que la Santa Sede formulara a la Orden de la Merced (PP. Mercedarios para la Redención de Cautivos) es anecdótica al momento de establecer que misterio salvífico subyace bajo esa advocación. Analicemos la representación. La talla en madera, con el Divino Infante sostenido sobre el costado izquierdo y un cirio encendido en la mano derecha nos dan la pauta de una representación de Nuestra Señora de la Candelaria, manera de reducción a lo devocional que en los países latinos se confirió al misterio de la Presentación del Señor y la Purificación de la B.V.M.

2) La fiesta del “Encuentro” de Dios con el Hombre que desde los primeros siglos concluía con un devoto lucernario, con el cual hoy día se inicia la celebración en rito romano. Sería impreciso señalar que la vela recuerda a los cirios que portaban en procesión los “rescatados” de los moros por los frailes mercedarios Ya que la imagen ya la porta desde su hallazgo, y luego se le confía a la mencionada orden mendicante. Además, universalmente, la “Candelaria” es representada de esa manera. La “carabela” o “navío” que se acopla junto a la vela se trata de un exvoto más tardío, y luego se añadió inseparablemente de esta advocación nueva, “Bonaria” por el lugar de Cerdeña donde se le levantó una iglesia, y luego su patrocinio extendido a los navegantes del Mediterráneo.

3) Ciertamente no sería extraño que Don Pedro de Mendoza, al igual que otros funcionarios y militares hispanos desconociera la advocación. Aún más, le acompañaron dos frailes mercedarios en la expedición . La primer misa celebrada en las márgenes el Río de la Plata – no obstante- fue por la expedición de Don Antonio Solís, veinte años antes, y se empleó tabaco provisto por los naturales , en vez de incienso a falta del mismo.(Un hermoso óleo en el Museo Histórico Nacional nos da cuenta de ello).

4) Lo que conocemos de la expedición de Don Pedro de Mendoza, es fundamentalmente la”Crónica” de un tripulante alemán, Ulrico Schmidl, luterano, quien quizás hubiera participado con el mismo Don pedro de Mendoza en el “Saqueo de Roma” de 1527 por las tropas de Carlos V – aunque en contra de las órdenes del emperador- Enrique Larreta en su novela”Las dos fundaciones de Buenos Aires” alude a este episodio no con cierta ironía al destacar el perfume a incienso que tenía el equipaje de Don Pedro y los objetos productos del saqueo. La “Crónica” de Schmidl, escrita en alemán es un clásico en sus traducciones y la única fuente de las vicisitudes del”oppidum” o plaza fuerte, no ciudad, fundada por Don Pedro de Mendoza, con las facultades político-militares de “Adelantado” en las riberas del Plata el 2 de febrero de 1536. Par no repetir la toponimia de “Candelaria” con la que se había intitulado a un asentamiento en la ribera oriental ( véase el paralelismo y coincidencia que destacamos) se le llamó “Nuestra Señora del Buen Ayre, no como relata Schmidl con evidente menosprecio” por el buen aires que se respiraba” sino por Nuestra Señora. Cual fue el lugar? Los historiadores con fundamento o no, van rotando de la costa de San Isidro, pasando por el Parque Lezama- ya en capital- , la Vuelta de Rocha, Puente Alsina, etc. Cabe señalar que el Delta del Paraná no se extendería por ese entonces más al sur de la altura de Rio Luján o Ingeniero Maschwitz. Pero ese no es nuestro tema. Como tampoco las hipótesis acerca de la muerte de Don Diego de Luján y en el río al que le dio su nombre( ¿arrastrado por 60 kilómetros por su caballo desde la actual Buenos Aires?). Concluyamos con que, entre los sostenedores de la ubicación en la ribera del actual Paraná de las Palmas, entre Río Luján e Ingeniero Maschwitz, está Federico Kirbus y su obra “Las tres fundaciones de Buenos Aires”. Relevamientos topográficos aéreos que le darían la razón, yacimientos de asentamientos españoles a la altura de El Cazador en Belén de Escobar, etc. Tampoco es nuestro tema. Lo cierto es que es tan legítimo erigir un monumento- ciertamente bello y expresivo- a Don Pedro de Mendoza en el Parque Lezama, como entronizar una imagen de Nuestra Señora del Buen Ayre en Belén de Escobar.

5) El “oppidum” tuvo muy desgraciado suceso. Duró muy poco, incluyó peleas internas, ajusticiamientos, actos de canibalismo por el sitio de los aborígenes y su total evacuación. Don Pedro, ya sifilítico, retornó a España muriendo en alta mar y siendo allí mismo sepultado. Don Juan de Garay, no obstante, en 1580, quiso mantener una unidad moral entre el”oppidum” y la “ciudad” que ahora fundaba con todos los elemntos jurídicos de “fundación” en nombre de la Corona. La ciudad se llamaría “Santísima Trinidad”( por el domingo de Trinidad que fuera el 11 de junio de 1580) pero el puerto se llamaría “Nuestra Señora del Buen Ayre” denominación que a la postre incluyó a todo el complejo de puerto y ciudad.

6) El culto a la advocación que nos concierne, se halla centrado en la Catedral Primada, donde en el retablo mayor, en el nicho central se rotan según los días una antigua talla barroca de la Inmaculada Concepción, y desde los tiempos de gobierno pastoral del Cardenal Aramburu, una talla de Nuestra Señora del Buen Ayre, que le fuera obsequiada en los 50 años de sacerdote, en madera policromada por talleres sevillanos, se alterna con la Purísima. La talla es de tamaño natural, con los colores rosado y celeste de la Virgen, el Niño en su brazo izquierdo y el cirio encendido en el derecho. Es una imagen de singular belleza. Habilitado el deambulatorio, puede accederse a ella, aunque la Purísima mire a la nave central de la iglesia.

7) La imponente Basílica de Nuestra Señora de los Buenos Aires en la avenida Gaona, próxima al Policlínico bancario de principios del siglo XX, tiene dos imágenes , la permanente del baldaquino y otra procesional. Todas del mismo tenor. Como la antigua estatua barroca de vestir que se encontraba en el hall de acceso del Teatro Colonial (Av.Belgrano y Paseo Colón). Solamente el gran fresco de la Casa de la Contratación (Sevilla) muestra a la Virgen María, sin el Divino Niño, sin el cirio, mirando al espectador, y extendiendo su manto sobre el Mediterráneo y sus navegantes. A este modelo responde la estatua de metro y medio, escultura de un solo bloque de algarrobo de Diego Curutchet entronizada en la Iglesia Co Catedral.

8) Quienes de alguna manera, promovimos la devoción a esta advocación vinculándola a la historia de nuestro territorio diocesano, no podemos sino felicitarnos y renovar nuestro gozo. Dos iniciativas partieron del seno de la Asociación Amigos de Santa Brígida. La primera fue hacer dibujar el mapa diocesano por Patricia Gauna (Zárate) con las imágenes de Luján(Lugar del Milagro),Ntra. Sra. del Carmen(Zarate)Ntra. Sra. del Pilar(Pilar) Ntra. Sra. de la Unidad( coronando la obra) y Ntra. Sra. del Buen Ayre (Escobar). A su vez, por gentileza del Directorio de Jardín del Pilar(Parque Memorial) se obtuvo para el “AÑO JUBILAR 2000”una bella tela de Nuestra Señora del Buen Ayre, dotada con los escudos heráldicos de Don Pedro de Mendoza, y los oficiales de la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, declarado de interés del gobierno de la Ciudad bajo la gestión del Secretario de Gobierno Dr. Jorge Enríquez., en el marco de un acto ecuménico católico-luterano. anglicano, con la presencia de +Doña Mercedes Calvo de Villa, decana de la Orden seglar del Santísimo Salvador de Santa Brígida, su vicedecano Lic.A.Gerardi, el +Cgo. C.Halperín (agregado a la misma) y delegaciones de la Liga de Madres de Familia Diocesana como de la Legión de María, recibiendo la ofrenda monseñor Roberto T. Amondarain, entonces párroco de la misma. NESTOR DANIEL VILLA



Año Nuevo Judio 5771- Día del Perdón

Menorah

Con ocasión de las fiestas del Rosh’ashana (Año Nuevo) y del Yom Kippur (Día del Perdón) Monseñor Dr. Oscar Sarlinga, a través del Pbro. Dr. Néstor Daniel Villa (moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo y Diálogo con el Judaísmo y demás religiones) envió cordiales saludos a las sociedades israelitas de Campana y Zárate, las cuales fueron retribuidas por sus presidentes Sra. Mirta Lubel de Atlansovich (Campana) y Rubin Wessolovsky (Zárate) por correo electrónico al P. Néstor D. Villa. Asimismo se intercambiaron saludos con referentes de la Comunidad Hebrea del país y del exterior, recibiéndose especiales saludos de los Amigos de la Universidad Hebrea de Haifa.

Para el Año Nuevo, asistieron en representación de la Comisión antemencionada el matrimonio César y Ana María Ferreira de Pollini- agentes pastorales de la Catedral Santa Florentina- y para el Día del Perdón, el Pbro. Lucas Martínez, vicario de la Catedral Santa Florentina, quien trasmitió a sus miembros su saludo, parafraseando las palabras del Santo padre al Rabino Jefe de Roma, Dr. Ricardo de Segni

Cabe destacar la inestimable presencia de representantes de la Sociedad Israelita de Campana, en la MISA EN EL DIA DEL MIGRANTE ( sábado 7 de septiembre) en la Co Catedral de Belén de Escobar, en cuya homilía el señor obispo se refiriera a los valores del Diálogo Interreligioso en una sociedad plural y de crisol de corrientes migratorias, y se entronizara la estatua de Nuestra Señora del Buen Ayre, patrona diocesana de migrantes e itinerantes.

Zárate-Campana: CELEBRACIONES DE LA EXALTACIÓN DE LA CRUZ

Tomado de: http://www.obispadozaratecampana.org/


Cristo de Exaltación de la Cruz

Procesión con la reliquia de la Vera Cruz

Salida hacia la procesión

Procesión con el Cristo en Exaltación de la Cruz

Momento de la procesión

Procesión y abanderados

La Mater dolorosa entre la multitud

Alrededor de la plaza principal

Columna procesional Llegada a la iglesia parroquial

En el atrio esperando la llegada de la procesión

Salutaciones al termino de la procesión

Misa fiestas patronales

Saludos a los fieles

Este martes 14 de septiembre, como ya se ha hecho un acontecimiento pastoral en la diócesis, la parroquia de la Exaltación de la Cruz, en Capilla del Señor, celebró sus fiestas patronales con la misa, televisada y transmitida por los principales medios del partido, y la procesión subsiguiente alrededor de la plaza, con el antiguo Crucifijo (del siglo XVII) y la reliquia de la Vera Cruz, con la cual se bendicen los cuatro puntos cardinales en cada esquina, y nuevamente a todo el pueblo al retornar al atrio de la iglesia, con la bendición solemne.

Presidió las celebraciones, a partir de las 10, el obispo Mons. Oscar Sarlinga y concelebraron con él Mons. Edgardo Galuppo, el cura párroco, Pbro. Walberto Morales, Mons. Roberto Amondaráin y los Pbros. Atilio Rosatte, Luis S. Grassi y Ferndando Fusari, con la asistencia del diácono Ricardo Dib. De la misa participaron el Sr. Intendente Lic. Errazu, el senador provincial de Exaltación de la Cruz, Dr. Bosani, diputados, miembros de la Jefatura Departamental, el cuerpo de bomberos, representantes de establecimientos educativos, y numerosos fieles, pese a que el temporal y las fuertes lluvias se habían hecho sentir hasta la misma mañana de la celebración. En este año de 2010 la ciudad de Capilla del Señor celebra (el mismo 14 de septiembre) su 276to. Aniversario, siendo una de las ciudades más antiguas de la Provincia de Buenos Aires.

El obispo hizo en la homilía un llamamiento a mayor profundización y difusión de la doctrina social de la Iglesia y pidió que se la estudie, y se la ponga en práctica, en las reuniones de los distintos grupos apostólicos, en los colegios y en cursos organizados por la parroquia. Ya en la página web diocesana el secretariado de comunicación institucional había exhortado a los fieles de Exaltación de la Cruz a “adherir espiritualmente a la festividad de una de esa parroquia, y al mismo tiempo a todos los cristianos, "(...) a abrazarnos muy fuerte a la "Cruz Pascual" -tal como suele pedirlo Mons. Oscar Sarlinga- y a vivir desde ahora como "salvados en la esperanza" y a ser constructores decididos de la civilización del Amor”. Al término de la misa el obispo, el vicario general y el cura párroco visitaron las obras de las instalaciones pastorales –ya existentes- y los cimientos de la futura capilla de Jesús Misericordioso, en las afueras de la ciudad, la cual, con su crecimiento, exige nuevas infraestructuras pastorales y mayor atención religiosa, en la cual colaboran distintos grupos apostólicos.

Es digno de destacar que, en razón de la prolongación de la autopista ramal Pilar (en sentido de la ruta 8), y de la comunicación con la Panamericana (a la altura de Campana), el partido de Exaltación de la Cruz experimentó un notable crecimiento. En tanto partido de la Provincia de Buenos Aires se divide en 7 cuarteles o zonas determinadas, siendo el Cuartel 1º la ciudad de Capilla del Señor, el Cuartel 2º, Los Cardales (sede de la parroquia de la Sagrada Familia), más Pavón y El Remanso (sede de la capilla de Nuestra Señora de la Paz); el Cuartel 3º, Arroyo de la Cruz; el Cuartel 4º, Parada Robles (sede de la capilla de Nuestra Señora del Rosario); el Cuartel 5º, Parada La Lata – La Loma; el Cuartel 6º, Diego Gaynor; el Cuartel 7º, Gobernador Andonaegui , más Chenaut, Etchegoyen, Parada Orlando y Carlos Leme.

Mons. Oscar Sarlinga, luego de explicar el significado de la Exaltación de la Santa Cruz, se refirió al misterio de salvación que obró Jesucristo, con su Cruz y Resurrección, y pidió que dicho misterio se haga viviente en cada uno de los participantes de la misa, de sus familias, y de todos los pobladores de Capilla del Señor. Prosiguió con una referencia a los símbolos del escudo del partido, el cual, como recuerdo perenne de sus orígenes religiosos, culturales y económicos, se halla dividido en cuatro cuarteles. Resalta en su primer cuartel, con fondo azul, de entre los símbolos que le dieron nacimiento y razón de ser, a la Cruz hallada por Barragán, y que dio origen a la fundación del pueblo, según el relato de tradición oral.
El segundo cuartel del escudo, en fondo blanco, también hace referencia a la historia religiosa, en el caso, al acontecimiento de la detención dela carreta con la imagen de la «Virgen de Luján» en el año 1630, junto a la Cañada de la Cruz, a cinco leguas españolas al noroeste de la actual ciudad de Luján. El tercer cuartel, con las espigas de trigo entrelazadas, significa obviamente la riqueza agrícola y cerealera de la región. El cuartel cuarto simboliza las manifestaciones de cultura, habiendo sido algunas de ellas las cronológicamente las primeras de la Provincia de Buenos Aires (durante la tercera y la octava décadas del siglo XIX), las cuales transformaron alpueblo en un centro de irradiación cultural, en pleno campo bonaerense. Se está aludiendo, de tal suere, a la escuela creada por Rivadavia, el 3 de Octubre de 1821 y a los sucesos del año 1871, tales como elestablecimiento de la imprenta, la fundación del periódico ‘El Monitor de la Campaña’ y la creación de la Biblioteca Popular.

Prosiguió el obispo con la visión esperanzada y esperanzadora del cristiano, y su compromiso con la construcción de la sociedad, con la ayuda de la Gracia divina, y la importancia de la doctrina social de la Iglesia como instrumento privilegiado de la nueva evangelización, y asimismo del desarrollo integral, brindando algunas nociones de aquélla en su homilía, y cómo se inserta, desde la fe, en el Misterio de Cristo.

Recordó luego el Obispo algunos trazos de la historia de esa parroquia y partido, y dijo que, habiendo sido el año 1580 el año de la 2ª fundación de Buenos Aires, en esas épocas las tierras del actual partido de Exaltación de la Cruz integraban el paraje conocido como “Pago de la Cañada de la Cruz”, en razón del arroyo que conservó su denominación a través de los siglos. En efecto, el origen más remoto documentado de un templo en la zona es el del año 1750, cuando Francisco Casco dona una capilla, dada en llamar “del Señor de la Exaltación de la Cruz”. El entonces Obispo de Buenos Aires, el franciscano Fray Juan deArregui, hizo su visita pastoral a la naciente Capilla, a la que aprobó y nombró Viceparroquia, determinando que el Teniente Cura de Areco, Pbro. Miguel González de Leyva, actuara en calidad de vicepárroco, con facultad de administrar los sacramentos y hacer entierros. En el año de 1772, el mismo Francisco Casco vende las tierras aledañas a la iglesia de entonces, donde tuvo su primer inicio el pueblo de “Capilla del Señor”, llamada precisamente así a causa de la capilla a la que hemos hecho alusión.